5 de mayo de 2014

YOU CAN LEAVE YOUR HAT ON

Los sombreros nos protegen tanto del frío como del calor. Es un complemento elegante, sexy y hasta simbolista. Si la ropa habla de cómo somos, los sombreros no son menos, dicen mucho de la persona que los lleva. 
Acompaña al hombre desde que salió de la caverna aunque con materiales menos sofisticados. Con el paso del tiempo ha ido aportando distinción. 
A día de hoy el lugar por excelencia para deleitarse con su variedad, es el Hipódromo de Ascott, un circuito de carreras de caballos y desfile de pamelas, tocados y demás sombreros de espectacular diseño y trascendencia en la moda.
Captura de pantalla de Google con el significado: sombreros en Ascott.

Películas icono con este complemento como protagonista, My Fair Lady con Rex Harrison y Audrey Hepburn. Y Pretty Woman con Julia Roberts.


 
Data la historia ejemplos de siempre que ahora recordamos...

Los antiguos brujos ya entraban en escena con un tocado de plumas antes de cualquier ritual. Napoleón Bonaparte y su denominado "sombrero de tres picos".

En 1815 Lady Hamilton, esposa del embajador de Inglaterra en Nápoles perdía sus floridos sombreros con la brisa marina en el puente de la Victory

Livingstone y Stanley se saludaron en mitad de la selva descubriéndose el salakof

Salakof

Don César Echagüe, "El Coyote" siempre salía de aventuras con su "charro" mexicano.

Charles Chaplin siempre con su bombín. 

Indiana Jones y su stetson, con el que emprendía sus aventuras arqueológicas. 

Verdi fue conocido por su sombrero de copa. 

Los Canotiers, ahora tan de moda, fueron inmortalizados en las pinturas de Renoir
Almuerzo de los remeros, Renoir.

Y otro pintor, Picasso inseparable de su boina. 

Winston Churchil se protegía del sol con su Panamá-jipijapa. 

Los sacerdotes de la mayoría de las religiones poseen el suyo propio y son conocedores de su poder.

En España, uno de los más simbólicos es el sombrero Cordobés.

y en Extremadura hay un sombrero con una historia muy peculiar, se trata del sombrero de Montehermoso, el cual expresaba con un espejo, roto o no, su estado civil.

Y ya cercanos a la actualidad, las gorras. Deportistas de élite, raperos y demás cantantes reconocidos en el mundo usan este complemento, que ni el protocolo consigue que se quiten cuando están sentados a la mesa.
En definitiva, hay sombreros para todos, diferentes gustos y culturas a lo largo del tiempo y que seguirán estando de moda, no sólo por la impronta de la moda o por el caché que puedan dar, sino simplemente por la practicidad de protegerse del sol.

Cabe destacar que es la mujer más atrevida que el hombre para llevar atuendos en la cabeza, y es rara aquella que no encuentre uno que le siente bien.

Se trata de un adorno que aporta relevancia y sensualidad, muy clarito lo dice el tema que baila Kim Basinguer al son de Joe Cocker..."You can leave your hat on...".

Mi particular aportación no podría ser de otra manera que con corcho.

Y a tí, ¿Te gustan los sombreros? ¿Cómo y cuándo los usas?