25 de agosto de 2015

LA REVISTA GRADA Y MI SECCIÓN DE CORCHO



El año pasado por esta época, recibía la invitación para formar parte de la gran familia de la Revista Grada. Es la revista de los otros contenidos, que no son, sino aquellos que apuestan por la integración social, la innovación y la promoción de hechos relevantes en la región de Extremadura.

A poco de cumplir un año como colaboradora de la revista, he pensado en compartir en el blog el contenido de mi sección: "El corcho de Ayer y Hoy". En ella muestro una visión del mundo del corcho a través de datos, anécdotas y documentación, casi inédita, que he ido recopilando de los antecedentes familiares. Además, en estos artículos aporto "mi visión de hoy", basándome en las últimas innovaciones y acontecimientos de actualidad de este sector que, al cabo de los años, sigue permitiendo relacionar el pasado y el futuro sorprendiéndonos a través con nuevas aplicaciones en las más avanzadas tecnologías. 

NOVIEMBRE
El corcho de ayer                                                      
Guadalupe, tan de Extremadura como las corchas

La aparición de la Virgen y el hallazgo de su imagen, viene contado por Gil Cordero con simplicidad encantadora: en la Dehesa de Guadalupe, cerca de Alía, se hallaban unos vaqueros con sus ganados. A uno de ellos, natural de Cáceres, se le perdió una vaca. Tres días la anduvo buscando infructuosamente cuando por fin, entre unos robledales y cerca de una fuente, la encontró muerta. Para su sorpresa sin mordidas de lobos u otras heridas. Quiso aprovechar al menos la piel y sacó su cuchillo dispuesto a desollarla, y casi abriéndola por el pecho a modo de cruz, se levantó aquella vaca.
Este fue el momento en la que la Virgen María se le apareció al vaquero, diciéndole que no tuviera miedo, pues ella era la madre de Dios, añadiendo que pusiera la vaca resucitada con las otras y que avisase a los clérigos de su tierra para que se acercasen a ese lugar y cavasen en él. Encontrarían una imagen suya. Después de despedirse de sus compañeros partió a Cáceres. Al llegar a casa encontró a su mujer hecha un mar de lágrimas, pues un hijo suyo acababa de morir. Él, después de consolarla, la invitó, con fe a confiar en la Señora Santa María de Guadalupe que se le había aparecido, y le suplicó resucitase a su hijo, al que había prometido servidor perpetuo de su casa. En ese instante, se levantó el mozo vivo y sano y dijo a su padre: - Señor padre, aguisad y vamos para Santa María de Guadalupe. Todos quedaron maravillados del prodigio y dirigiéndose a los clérigos presentes les relató todo cuanto le había encargado la señora. Una vez descubriesen su imagen, tenía que edificarle allí mismo una casa. Partieron al lugar indicado y cavando allí mismo, hallaron una cueva a manera de sepulcro y sacaron la imagen de nuestra señora Santa María, una campanilla que estaba con ella y la piedra sobre la que estaba asentada. Edificaron una casa muy pequeña de ramas secas y palos verdes y para protegerla la cubrieron de corchas. Pronto se extendió por toda España la fama de esta virgen por los milagros que continuamente procuraba a muchos enfermos de sus males.

Esta anécdota data del siglo XIV y se encuentra reflejada en uno de los lienzos del claustro del Monasterio de Guadalupe.



El corcho de hoy                       
El corcho de hoy está de Moda

Siempre me ha gustado desafiar el uso de los materiales para conocer sus límites. Estudiando la carrera hice una falda de azulejos, también unas zapatillas customizadas con flores secas. Y ya asentada en Extremadura, con la propuesta de inspirarme en Lady Gaga y con ayuda de los expertos: Jaime Pantoja y Nico Jiménez, surgió mi “vestido de 500 tapitas de Jamón”.

Han pasado unos cuantos años hasta que he vuelto a enamorarme de lo diferente, pero esta vez no es nuevo, ya ha sido visto antes, justo en los 80, la década en la que yo nací.
Por entonces el corcho causó gran expectación en la industria de la Moda. Surgió un tejido resistente con el que fueron confeccionadas faldas, vestidos y corbatas que causaron furor en la pasarela (Ficork, 19-22 Febrero de 1987, Don Benito).


Y como digo, me he vuelto a entusiasmar con “lo diferente”, justo ahora que el low cost es todo un must have, me he venido a enamorar de la sostenibilidad, de la Moda más viva, respetuosa y natural que se ha conocido, pues el corcho es una materia orgánica, renovable y 100% reciclable que vuelve a nuestras vidas como el mejor de los valores, como bandera de Extremadura.

DICIEMBRE
El corcho de ayer                                       
El cork tip, las mujeres y la moda de fumar


El cork tip era un trozo de corcho laminado con un grueso inferior a 1 milímetro que se encontraba adherido a un papel de seda y cortado en tiras. Materia inerte, sin gusto ni sabor, ausente de capilaridad y permeabilidad, resultaba ideal para que el cigarro no se humedeciera ni se fijara a los labios.
Este cork tip fue un invento de la casa alemana Lindeman en Dresde, si bien ya había empezado a fabricarse uno similar, pero con un proceso muy lento, en la localidad extremeña de Fregenal de la Sierra por el año 1880.
Su consumo se acrecentó tras la II Guerra Mundial, sobre todo por el incremento del sexo femenino que se apuntaba por entonces a la moda de fumar.
Pasado el tiempo, parece ser que la casa Bender montó una gran fábrica a escala industrial en Alemania.
Y tanto en esta faceta del fumar como en otras aplicaciones, fue muy importante la participación de una nueva máquina desarrollada por Jhon Lowman para cortar el “papel de corcho”. Fue a comienzos de siglo, hacia 1900 ó 1902.
Las máquinas Lowman fueron una gran referencia para poder aprovechar los corchos de bajo calibre, llamados ya: delgados y plantillas.
Finalmente, la firma Mundet se establecía en Montijo, Portugal instalando máquinas cortadoras Lowman y creando la fábrica más importante que existió referente a laminados de corcho.

El corcho de hoy                                                                                                                                   
El mandil de corcho elegido como elemento de distinción de honor para la Academia Extremeña de Gastronomía.

Es sabido que la Academia Extremeña de Gastronomía (AEG) recientemente ha aportado un significativo granito de arena para que Cáceres sea “Capital Española de la Gastronomía 2015” y Mérida “Capital de la Cultura Gastronómica Iberoamericana 2016”. Pero algo que no sé si es conocido por tantos es que la Academia Extremeña de Gastronomía ha tomado este mandil de tejido de corcho natural, laminado, resistente e impermeable, como obsequio emblemático para distinguir a las personalidades intervinientes en cada una de las actividades que organizan la asociación.


En este caso, Don Francisco Saúco Presidente de la asociación gastronómica, hace entrega del mandil de corcho con el logotipo de la Academia a Don José María Álvarez, Director del Museo Nacional de Arte Romano de Mérida con motivo de la charla que pronunció el pasado día 4 de Marzo de 2014, “Del Mercado a la Mesa, apuntes de la Gastronomía Romana”. En ella, Don José María mencionó que ya en aquellos tiempos el corcho era utilizado como utensilio de cocina: “Plinio el Viejo usaba un cucharón de corcho”. 

ENERO
El corcho de ayer                                          
Orígenes del tapón de corcho de champagne

En el departamento del Marne, distrito de Reims y Cantón de Ay existe un pueblo llamado Hautvillers atravesado por el camino de Firmes a Épernay. Allí, a mediados del siglo VII fue edificada una abadía de benedictinos y a finales del siglo XVII residía en la misma un padre bodeguero: Dom Pierre Perignon.
El párroco del pueblo de Hautvillers llamado R. Sargent en el año 1928 decía: “en 1636 el territorio de Hautvillers no poseía más de 100 fanegas de viñedo. Fue gracias a Dom Perignon, bodeguero de la abadía durante cuarenta y siete años, donde la viña adquirió una gran extensión, no solamente en Hautvillers, sino en toda la región.”
Hacia 1681 Dom Pierre Perignon hizo de la abadía de Hautvillers la cuna del champán; dio sobre el cultivo de la viña la elección y la combinación de las uvas, la confección y cuidado de los vinos. Reglas que causaron satisfacción al seguirlas y los vinos hechos bajo su dirección eran ávidamente buscados bajo el nombre de vinos de Perignon. Inventó el vino espumoso, la clarificación y el tapón de corcho, cesando entonces de servirse del tapón de cáñamo untado con aceite. Igualmente a él se debe el vaso en el cual se bebe el champán.
Cualquiera que conozca los vinos espumosos comprenderá que su invención implicaba la necesidad de procurarse otros dos importantes elementos: las botellas de vidrio para contenerlos y su taponamiento hermético para evitar la evaporación del líquido.

Una tradición llegada también hasta nosotros dice que la aplicación de la corteza del alcornoque al taponamiento de las botellas por Don Perignon se debe a la circunstancia de haber estado residiendo dicho padre en aquellas épocas en uno de los monasterios de Cáceres. Como Dom Pierre Perignon pertenecía a la Orden de San Benito, querrá seguramente referirse al convento de esta Orden, edificado en el siglo XVI por mandato del Rey Fernando el Católico y con destino a los caballeros de Alcántara en la villa de este nombre.

El primer sistema de lograr el vino espumoso fue obtener la saturación del vino con ácido carbónico, haciendo que este gas se produjera en el seno del mismo líquido por fermentación en vasijas herméticamente cerradas. Sin embargo, los primeros fabricantes del vino champán tropezaron con el serio inconveniente de falta de resistencia de las botellas, pues la mayoría de ellas no aguantaban la presión del líquido y se rompían.

Poco tiempo después, en 1729, se funda la primera casa: es la de los padre e hijo Ruinart, de Reims. La segunda es la casa Moët & Chandon que empezó a producir, vender y propagar su vino a partir de 1743. Viene después la casa Lanson Pierre e Fils, fundada por los señores Delamotte, padre e hijo. Posteriormente, la casa Veuve Cliquot que se fundó en 1783.
Y sucesivamente fue dilatándose esta industria vinícola por toda la región Champanera de Francia. El nuevo vino hizo las delicias de la mesa de la aristocracia francesa anterior a la Revolución y fue extendiéndose su consumo a los demás países de Europa.

El corcho de hoy                                       
El tapón de corcho más lujoso del mundo


Fue la novedad en el XII Salón del Vino y la Aceituna de Almendralejo en 2011.
A este tapón, que salió de Extremadura, se le añadió una joya y de esta manera se conoció como el tapón de corcho más lujoso del mundo.
Es un tapón de la mejor calidad que se complementa de una talla de vidrio realizada en China con un ribeteado de oro aplicado en Francia. Detalle que forma la cabeza del tapón.
Este encargo fue fabricado de forma minuciosa para una conocida firma de whisky, de los cuáles, 1.500 tapones serían recibidos en una Casa Real centroeuropea.


FEBRERO
El corcho de ayer
Corcho granulado

Por corcho granulado entendemos todas las clases y calidades de grano, cualquiera que sea la forma y medida a que se ha reducido la primera materia después de ser triturada y destriada (escogida).
Cada artículo de corcho, tanto si se trata de aglomerado puro, como de corcho de composición, requiere un tipo de granulado que, en medidas y calidades, debe ser el apropiado.
La calidad del corcho granulado depende de factores variables y viene indicada generalmente por su peso o densidad aparente que, casi siempre, es referida al decímetro cúbico, metro cúbico o pié cúbico y expresado en gramos, kilogramos o libras inglesas.


Para la transformación del granulado se emplean casi en exclusiva tres clases de materia prima:
El “bornizo” o corcho virgen. Por sus características de baja calidad, falta de flexibilidad, dureza excesiva y presencia de superficies arrugadas e irregulares, no puede ser usado para la fabricación de tapones u otros artículos de corcho natural. Casi toda su producción se transforma en corcho granulado.
En su día surgió su aplicación como recubrimiento de protección en el embalaje de frutas, particularmente, para la conocida “uva de mesa” de Almería.
El corcho “refugo” representa un porcentaje elevadísimo dentro del total de la cosecha anual de corcho en bruto, aproximadamente un 40%.
Los “recortes” o trozos sobrantes de fabricación de cualquier producto de corcho representan también un gran porcentaje. Teniendo en cuenta que de todo el corcho que se manufactura, sólo se aprovecha una media del 30%, quedando el resto como “recortes”.

En realidad, los primeros molinos de piedras horizontales, según una tradición espartana, son invención de Mylas y vienen citados en el libro 5º de Moisés (1.600 a.C.) y en la Odissea (1.000 a.C.).
Quizás por aquellos tiempos utilizaban el granulado de corcho para fabricar las “juntas de culata” de las cuadrigas espartanas.

El corcho de hoy      
Corcho para Kayaks


En las Olimpiadas de Pekín 2008 fueron varios los atletas que llegaron al podio con embarcaciones de la firma Nelo fabricadas con corcho. En su producción intervino una empresa portuguesa de Vila do Conde que, junto al atleta Manuel Ramos, comenzó en 1.978 a fabricar sus propios barcos.
Tras el éxito obtenido, desde Nelo siguieron evolucionando para finalmente emplear materias como: la fibra de vidrio, de carbono y resinas epoxi unidas a las excelentes características aislantes e impermeables del corcho que gracias a ser un material medioambientalmente respetuoso, sustituye definitivamente al PVC. Las fibras y resinas aportan mayor robustez estructural y el corcho granulado es integrado en todas las principales marcas de kayaks.

MARZO
El corcho de ayer                                                   
Gaziel, telarañas hemostáticas y “Junta del Árbol”
“…Por las grietas de la pared y del techo del viejo obrador había multitud de enormes arañas que formaban verdaderos cortinajes de largas telarañas que eran respetadas y en ocasiones, usadas para cerrar heridas…”.
                                                                                          De Agustí Calvet, “Gaziel” (1887-1964)

Estaba ante la cuchilla traidora, la pieza de corcho, la banqueta y la silla del trabajador. En un instante la ropa que llevaba puesta y el suelo quedaban teñidos de sangre. Los otros cuadradores, fabricantes de tapones a mano, estaban tan concentrados en su tarea que no prestaban atención al hecho. Sólo, quien estaba más cerca, medio giraba la vista hacia el accidentado y le decía: ¿Quieres que te ayude? y la mayor parte de las veces el herido ni daba respuesta. Lo dejaba todo; herramienta y trabajo, se alzaba en la banqueta, sacudía la mano herida y cogiendo un buen puñado de telarañas del rincón; lo más espeso posible, como si fuera un algodón, se tapaba el corte por muy ancho y profundo que fuese.
Según “Gaziel”, siempre hubo una relación casi mágica en el entorno del corcho y los hombres que lo transformaban.
Por el Ampurdán se divulgaba la creencia de que quien durmiera dentro del tronco hueco de un alcornoque podría sanar su hernia. 
Y era tradicional realizar la denominada: “Junta del Árbol” cuando sucedían hechos graves o de relevancia para la población. Consistía en una asamblea en torno a la copa del árbol más grande del pueblo, que por entonces, solía ser un alcornoque. Se dice que con motivo de la invasión napoleónica, se celebró una “Junta del Árbol” cerca de La Junquera que reunió a los alcaldes de 33 pueblos del Ampurdán. Parece ser que más tarde este árbol fue cedido a la ciudad de Barcelona.


Normalmente, una vez se debatían los temas principales en torno a este árbol, se celebraba un gran baile. También se leía el periódico en voz alta, aún no estaba creada la necesidad de comprarlo ni su economía lo permitía. Más tarde empezaron a reunirse bajo techo y agrupándose según afinidades ideológicas o de carácter social, constituyéndose los primeros gabinetes de lectura. Eran en realidad amplios cafés donde se recibía la prensa de forma periódica y donde acudían los parroquianos más inquietos para leer.
La lectura de la prensa francesa informaba de los mercados con incidencia en la industria corchera.
En estos gabinetes se hacían muchos tratos, siendo un verdadero centro de negocios y contratación de la industria corchera en general y de la taponera en particular.
Más tarde, junto a conciertos, funciones de teatros y conferencias, entre otros, acabaron convirtiéndose en sociedades recreativas conocidas como liceos o casinos.

El corcho de hoy                         
Mártir San Vicente y la mascarrá

Imágenes cedidas por Ismael Rodríguez

Se desconoce el origen aunque debe estar relacionado con el martirio sufrido por San Vicente, un clérigo español, diácono de San Valero de Zaragoza. Fue capturado y torturado bajo Diocleciano en el 304.
En San Vicente de Alcántara los jóvenes recogen ramas secas durante algún tiempo, principalmente de olivo y de los campos limítrofes, hasta conseguir el mayor número posible. Las van juntando para que la víspera de la fiesta su hoguera ostente el título de la de mayor tamaño y así conseguir ser premiada por el Ayuntamiento.
La noche del 21 de Enero, tras la procesión del Santo Patrón San Vicente Mártir, un repique de campanas y bailes folclóricos, los chicos dan fuego a las inmensas hogueras en los alrededores del pueblo.
Se pincha un trozo de corcho que se pone al fuego y con él se mascarran la cara, en torno a las hogueras en las que se suelen poner muñecos al más puro estilo de las fallas valencianas, sobresaliendo las creaciones del artista local Manuel Cordovilla.

ABRIL
El corcho de ayer                              
El disco, tapón-corona y la Coca-Cola


Baltimore 1.892, el estadounidense William Painter inventaba la corona metálica y más tarde daba a conocer el tapón-corona. Las pruebas para conseguir un cierre totalmente hermético dieron el mejor resultado al corcho, el material más idóneo frente al cuero, papel, filtro, linóleum… etc.
En 1.897 se iniciaba la fabricación a escala industrial en la Crown Cork-Seal, empresa creada para explotar la patente de Mr. Painter. Además, de forma paralela y, ante el estímulo del único fabricante de corona metálica, se inició en Cataluña un nuevo artículo de corcho: el disco, es decir, una pequeña arandela de 27mm de diámetro por 2,7mm de grosor que serviría de soporte a la corona metálica.
Se fabricaba con corcho granulado, bien limpio, aglomerado con un aglutinante de proteína para conseguir formar un cierre elástico, muy flexible y efectivo capaz retener el líquido y el gas contenido en la botella. Fue por tanto, la industria americana la que tuvo prioridad en la fabricación de este artículo.
Los primeros discos se fabricaban con una broca parecida a la de fabricar tapones pero los americanos pronto inventaron una máquina automática, conocida en nuestro país como ametralladora, debido a la rapidez de su producción. Ya en 1.906 existía en Palamós la firma Berthon Dellibes que fabricaba más de 100 millones de discos al mes, convirtiéndose en Corchera Internacional S.A., que, siendo propiedad, lógicamente de la Crown Cork-Seal, daba ocupación a más de 3.000 obreros dedicados exclusivamente al disco de corcho.
El tapón-corona fue uno de los mejores inventos para cierre de botellas, pocos fueron tan apropiados para un proceso de embotellado automático y de gran velocidad como éste. Esta gran idea permitió la expansión rápida de la industria de las bebidas carbónicas y conseguir unos costes muy económicos.



Hay que resaltar que casi el 50% de los discos para bebidas embotelladas, denominadas “soft-drinks”, iban destinadas al cierre de productos de la marca Coca-Cola. Eso confirmaba la famosa cifra; Coca-Cola necesitaba 50.000.000 de discos por día y sólo para el mercado de EE.UU.
Esas cifras y otras circunstancias expresaban por sí solas lo necesario que era, para un grupo de la magnitud de Coca-Cola, no depender de nada ni de nadie creando alternativas a sus sistemas de cierre.
Con ellas, se necesitarían unos 49.000.000 de kilos de corcho, que representarían más del 14% de la cosecha media anual y mundial de corcho.

El corcho de hoy 
Vuelta de rosca


No es ningún secreto que el tapón de corcho es sinónimo de calidad en los mercados internacionales, que este material es la pieza clave en el cierre de un buen vino o que cientos de años atrás, también lo fue para otras bebidas como Coca-cola. Sin embargo, en la última feria de vino y aceite “Enomack”, celebrada el pasado mes de marzo en Zaragoza, la novedad iba por otro lado. Dos gigantes del embotellado: el Grupo Amorín y OI (Owens-Illinois), presentaron Helix, un revolucionario sistema en el mundo del packaging y el sector vitivinícola. Se trata de una solución de envase corcho-vidrio que permite abrir y tapar la botella con un simple giro de tapón.
El nuevo concepto “gira para abrir” combina un tapón de corcho ergonómicamente diseñado y una botella de vidrio con un acabado de rosca interna en el cuello de la botella, creando una solución de envasado de vino sofisticado y de alto rendimiento. Helix abarca los beneficios del corcho natural y del vidrio: calidad, sostenibilidad e imagen de excelencia, siendo una opción fácil de usar y resellar.
Está diseñado para vinos de rotación rápida y al abrir y cerrar, tantas veces como sean necesarias, mantiene ese ruidito de “pop” que tanto gusta a los consumidores de vino y que tan asociado está a los sonidos de la felicidad. 

MAYO
El corcho de ayer 
Aglomerado puro

Pedro Plá Casadevall hace todo un homenaje en su libro: “El corcho, qué es y para qué sirve” a Joan Miquel Avellí (1.875-1.934), gran propulsor de la industria del corcho española. Sobre el aglomerado dijo: “Desde los tiempos más antiguos, el corcho se ha utilizado para aislar a los hombres de las cosas, del frío y del calor”.
En 1.929 Joan Miquel Avellí creó la firma Manufacturas del Corcho S.A. que vendió, poco antes de su muerte a “Armstrong Cork Company” Lancaster, EE.UU. Tuvo una gran clarividencia en el mundo de los negocios, fue muy sensible a todo lo social y al bienestar de sus obreros contando en su organización corchera con colaboradores por todo el mundo, destacando conocidos hombres de negocios de la época como Enric Winke Wischmeyer, Julius Straus ó Charles Mcmanus.
El aglomerado de corcho ha sido considerado desde siempre como el material standard para aislamiento del frío en todo el mundo. En EE.UU., en 1.890, ya se usaban diferentes tipos de aglomerado conseguidos de las maneras más pintorescas, y en 1928 Mr. Edwing Thomas publicaba un tratado completo sobre el aglomerado de corcho para aislamientos titulado: “CORK INSULATION” convertido en un clásico de la literatura del corcho. En él se explica con detalle la anécdota de Mr. Jhon T. Smith, pequeño fabricante de salvavidas en Brooklyn, que originaría el aglomerado puro de corcho.
Smith tenía una gran caldera de hierro fundido que utilizaba para vaporizar la madera de roble que usaba para las estructuras de las barcas que construía. Al mismo tiempo hacía salvavidas en forma circular con serrín de corcho que embutía en fundas de lona. Una vez llenas, estas lonas eran comprimidas en una especie de funda de forma cilíndrica.
El aglomerado puro fue descubierto de forma casual, debido a la caída inadvertida de uno de estos cilindros en el rescoldo del casi apagado fuego que las mujeres que allí trabajaban solían rodear al final de la jornada para combatir el frío. Quedó allí toda la noche. A la mañana siguiente, Mr. Smith encontró el utensilio, comprobando que, aunque la lona estaba maltrecha y casi quemada, las partículas del corcho no se habían desparramado, sino que habían compactado formando un sólido cilindro de corcho tostado y color “chocolate”. Repitió varias veces el proceso hasta determinar el grado de calor para aplicar y la determinada cantidad de corcho granulado que se aglomeraba sin necesidad de sustancias extrañas. De ahí el nombre “aglomerado de corcho puro”.
Luego Smith, aunque propietario de la patente, no supo encontrar sus mejores aplicaciones, y en 1.893 vendía sus derechos a Stone&Duryé quiénes fabricaron estos cilindros para revestimiento de las conducciones de vapor. Más adelante, el Departamento de Ingeniería de la Marina de EE.UU. se interesó para sustituir otros materiales que tendían a saturarse de humedad, haciendo una exhaustiva prueba en uno de sus grandes barcos de guerra en construcción y probándose por primera vez como aislante térmico. A partir de aquí, con el importante estímulo de la Marina de EEUU, la casa Stone&Duryé desarrolló ampliamente el “cork-board”, aglomerado puro en plancha.



El corcho de hoy                                                      
La mejor esterilla de yoga del mundo es de corcho 

El yoga es originario de la India, se conoce desde hace más de 5.000 años y es denominado una ciencia de la vida para conservar la salud física, mental y emocional. El elemento principal para desarrollar esta actividad es la esterilla y la mejor propuesta que se encuentra en el mercado viene de EEUU. Se trata de una esterilla hecha a mano en la que predomina un material 100% natural, renovable y reciclable que se obtiene a través de uno de los métodos de cosecha más respetuosos del medio ambiente en el mundo, el corcho.
Como resultado, una esterilla 100% ecológica porque su base, que permite la adherencia al suelo, procede de los 233 millones de neumáticos que se reciclan al año en EEUU.
La porción de corcho crea un agarre inigualable que aumenta con la sudoración así como una superficie de autolimpieza que elimina olores desagradables, gérmenes y bacterias.
La empresa distribuidora “Yoloha” alardea de obtener el corcho de nuestros mediterráneos bosques alcornocales y, por tanto, de contribuir así a apoyar uno de los niveles más altos del mundo de la biodiversidad forestal sólo superada por la selva tropical amazónica.


JUNIO
El corcho de ayer 
El corcho y sus investigaciones


Conocemos algunas propiedades del tejido suberoso: es impermeable a los líquidos y a los gases, elástico y mal conductor, térmico y acústico… Pero es evidente que esto sería un conocimiento muy elemental y limitado. Si se han descubierto nuevas aplicaciones para el corcho y desarrollado una moderna industria en su entorno, es debido a la completa investigación acerca de su estructura celular y su composición química.
Dos investigadores alemanes: el botánico Matthias Schleiden y el anatomista Theodor Schwann reconocieron la célula como el principio y base de todos los organismos del reino animal y vegetal.
En 1.668, el inglés Robert Hooke había visto, descrito y diseñado la estructura celular del corcho con un microscopio construido por él mismo. El estudio revela su peculiar estructura y enseña el fundamento de sus propiedades que ninguna otra sustancia muestra en todo el mundo.
Sobre la composición química del corcho hay numerosas referencias de los estudios e investigaciones a las que se ha sometido el corcho.
La experiencia más antigua se atribuye al italiano Fragnatelli en 1.787 que, quemando una cierta cantidad de corcho, comprobaba que la proporción de cenizas era muy pequeña.
En 1.797 el químico francés Bouillon-Larange presentaba una teoría contraria al italiano sobre el ácido subérico que luego fue ampliada por Fourcroy en 1.801.
Bussy prosigue con el estudio sobre la acción del ácido nítrico en el corcho, publicando en 1.822 un importante trabajo que protagoniza la acerina, un producto cristalizado en pequeñas agujas blancas.
En 1.850 Mitscherlich constata que el corcho resiste durante mucho tiempo la acción del ácido sulfúrico.
Kugler realiza un primer trabajo estudiando en profundidad la fracción de la grasa del corcho allá por el año 1.884 y en 1.889 los húngaros Istrati y Ostrofovitch demostraban que la cerina no es una sustancia pura.
El químico alemán Schmidt publica un primer trabajo sobre la posible estructura del ácido suberogénico en 1.904.
En 1.913 E. Zemplin investiga los hidrocarburos del corcho y los italianos Scurti y Tommasi divulgan en 1.915 los resultados de sus investigaciones sobre los ácidos grasos del corcho.
En 1.923 Karrer, Peyer y Zega retoman el estudio de la celulosa del corcho.
Zetzsche en 1.927 con sus colaboradores publica una memoria sobre un trabajo conjunto del corcho, la última de las cuales data del 1.938.

El corcho, se nos presenta como una red de membranas, un conjunto de hilvanes y el verdadero esqueleto que delimita las células o alveolos en delicada filigrana que nunca podremos imitar, decía J. Saccardy en 1.937.
En 1.939 Barceló, invitado por Rivas, lleva a cabo el análisis cuantitativo y cualitativo del los elementos metálicos del corcho por medio de métodos espectroscópicos.
Posteriormente, en 1.942, Dittmar, uno de los colaboradores de Drake, confirmó aislar e identificar un esteroide en el corcho. Además el francés Guillemonat afirma que el corcho se compone principalmente de dos grupos de sustancias: las ceroides y las taninas.
En el año 1.948 el suizo Stockar incluye en su tesis doctoral que se descubre en el corcho de 4,8 a 5,6% de celulosa pura. Dos años después, en 1.950, el químico ruso Oranskii dice que la calidad del corcho está fuertemente determinada por su contenido en suberina.

Uno de los últimos hallazgos de investigación sobre el corcho fue en 1.959, el finlandés Jensen publicó su trabajo sobre la suberina, la “Betula verrucosa” y “Querqus suber”.

El corcho de hoy        
Investigaciones de hoy

El antiguo IPROCOR, Instituto de Promoción del Corcho es actualmente el Instituto del Corcho, la Madera y el Carbón Vegetal y forma parte del CICYTEXCentro de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de Extremadura.
Una plataforma que se encarga de las mejoras tecnológicas en los procesos de preparación de corcho, fabricación y terminación de tapones. Allí se lleva a cabo el seguimiento de depuración avanzada de las aguas en el proceso de cocción, así como las mejoras de eficiencia energética.
Imagen cedida por Cicytex
En la imagen, una muestra del estudio de la estructura celular del corcho para el control de calidad tras su cocción.

El equipo de investigadores que trabaja en CICYTEX lo componen licenciados en Biología, Ciencias Químicas, Enología e Ingenieros Técnicos Forestales, Industriales, Químicos, Agrícolas y de Montes.


El corcho de ayer                                 
“El corcho y la guerra Franco-Prusiana”

Cuando una guerra se ha extendido por Europa siempre ha repercutido negativamente en la actividad corchera. Sin embargo, la guerra franco-prusiana fue la excepción, pues ocurrió que el ejército prusiano prácticamente acabó con todo el vino de la región de Champagne. Como fue una guerra corta, desde julio de 1.870 hasta mayo de 1.871, al principio faltaron los pedidos, pero tuvieron que rehacer las existencias y para ello trabajar a toda máquina.
En 1.876 vuelven a implantarse los aranceles. Para el corcho en bruto o semielaborado se reclamaban unas tarifas que eran calculadas sobre el valor en el mercado y no sobre su peso. La razón era que se estaban exportando “cuadros” como si fuera corcho en plancha.
Como siempre, el acuerdo entre los diferentes sectores de la actividad corchera era muy difícil y gracias a la intervención personal del rey Alfonso XII se solucionó el conflicto grabando el corcho catalán con un impuesto y dejando libre el de los propietarios andaluces y extremeños.
A partir de 1.880, la industria conoce una etapa de prosperidad facilitando el crecimiento de la industria corchera que tiene amplia repercusión en los transportes y en determinados proyectos ferroviarios en Cataluña, como es el caso de Cervera.
Las guerras coloniales de finales de siglo y la pérdida de los últimos territorios provocaron una depreciación de la peseta, lo cual también favoreció la exportación y una mayor fabricación, ofreciendo un negocio muy saneado por cobrarse en divisas fuertes. En 1.890 la libra se cotizaba a 26,31 pesetas y en 1.898 a 39,24 pesetas.
El siglo XX aporta, entre muchas otras cosas, la implantación generalizada de máquinas por la fuerte competencia extranjera y por ello desaparece, casi totalmente, el tapón “hecho a mano”. Se produce la gran transformación dentro de la tradicional empresa familiar y aparecen grandes inversiones de capital, como es el caso de la creación, en Palafrugell, de la empresa “Miguel Vinke y Meyer”, que llega a tener 1.000 obreros.
En 1.909 hay una importante bajada en las cifras de exportación de tapones a causa del incremento de utilización de los “discos” de corcho, y, principalmente, por los elevados derechos arancelarios que otros países empiezan a poner al corcho elaborado para así proteger la incipiente industria corchera propia.



El corcho de hoy                
“Las apariencias engañan”

En la actualidad, quizás para algunos el corcho ofrezca a simple vista un aspecto tosco y rústico, no obstante, el vínculo ecológico y socialmente responsable con el medio ambiente es suficiente para llamar la atención del público más selecto.


El corcho se ha convertido en un ingrediente para sibaritas en el hábitat del Visual Merchandising. Empresas “lifestyle” como Anthropologie cuidan sus escaparates con detalle jugando con el espacio y la versatilidad de los tapones de corcho. Fomentan, entre otros, la creatividad y el reciclaje de estos elementos.


El Diseño Industrial es otro enamorado. Algunos negocios como restaurantes, hospedajes y también casas particulares, se hacen eco de sus magnificas propiedades de mantenimiento y limpieza, así es que cada vez más empresas y diseñadores investigan y resuelven necesidades con estética de corcho.


El gigante sueco de los muebles también ha decidido apostar por una línea de mobiliario natural.
Para realizar esta colección minimalista y de elegante sencillez, han contado con la ayuda de la prestigiosa Diseñadora de Interiores Ilse Crawford que trabajó mano a mano con el equipo creativo de Ikea durante meses. El resultado, la colección Sinnerlig, una serie de 30 piezas elaboradas con materiales naturales donde el corcho adquiere especial protagonismo. Podremos verla en las tiendas a partir del próximo agosto.


Ya sabes, para escucharnos en "Cosas que Pasan" de Canal Extremadura Radio, pulsa sobre la imagen de arriba.
Espero que os haya resultado interesante y muchas gracias por pasar por aquí.

 ¡Hasta la Moda!


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